Últimamente hemos escuchado múltiples estudios y publicaciones hablando maravillas de las impresoras 3D. ¿Pero son realmente tan beneficiosas? ¿Vamos a perder el trato personalizado con el experto? ¿Se puede aplicar en tratamientos como Invisalign. Tenemos claro que el mundo de la odontología está evolucionando, cada día crece más y más. ¿Pero son tan ventajosos estos avances para nosotros?Si acudimos a cualquier clínica dental, de la capital especialmente, podremos ver que utilizan múltiples máquinas y herrramientas digitales. Esto es mucho más visible en tratamientos como Invisalign, ya que en clínicas como Ivan Malagón Clinic, realizan una previsualización en 3D con el paciente, para que pueda observar sus resultados finales antes de comenzar el tratamiento. En este caso integra al paciente y beneficia en motivación para que colaboremos mucho más con el experto y consigamos realmente lo que ya hemos visto.

Además la impresión 3D aporta mayor fiabilidad y confianza. Aportando mayor exactitud en el escáner, por ejemplo, con el modelo 3-D en software CAD / CAM y la fabricación en el consultorio de los dispositivos dentales requeridos. Por tanto debemos destacar una nueva ventaja, la rapidez. Concretamente en la fabricación en el consultorio de guías quirúrgicas para implantes dentales, guías de acceso, guías de cirugía apical, protectores bucales y alineadores.

Ventajas reales

Tradicionalmente el flujo de trabajo estándar para los pacientes que necesitábamos ortodoncia, corona o implante siempre ha implicado tomar una impresión de la cavidad oral. Utilizando para ello innumerables ceras, pastas y polímeros. Más tarde se enviaba al laboratorio. Allí se realizaba mediante máquinas y mano de obra cualificada, para envíarlo después de vuelta a la clínica. La velocidad de respuesta de un dispositivo dental impreso en 3-D en una de dichas impresoras es prácticamente instantánea. Lo que ayuda a que podamos obtener antes los elementos básicos. Para comenzar nuestro tratamiento sin que esto se vea afectado en el precio final.

Por otro lado las imágenes digitales que se obtienen son bastante más exactas, y más cómodas de obtener, especialmente para nosotros. Todos conocemos momentos incómodos en la consulta del dentista que de esta forma no ocurrirán. El experto puede repetir las veces que sea necesaria el escáner en zonas concretas, sin tener que comenzar el escáner completo de la cavidad oral si algo no fuese según lo previsto. Finalmente las últimas investigaciones apuntan que la precisión quirúrgica mejora casi el 100% en los casos analizados.